El
hombre se forma con el hombre y para
el hombre, donde el mundo humano es
la comunicación y la educación
es parte de ese mundo. En el ámbito
virtual, las interrelaciones se propician
gracias al diálogo pedagógico,
por medio del cual educador y educandos
afirman su personalidad y logran situarse
en el extenso campo de la cultura
humana.
El ser humano vive en un universo
que no sólo está constituido
por objetos, sino por símbolos
y realidades complejas como el pensamiento,
la ciencia, el lenguaje, el arte,
la religión y las entidades
sociales, entre otras. Este cúmulo
de objetos, símbolos y realidades
le permiten (en un entorno educativo
adecuado) realizar un aprendizaje
mediante significación y comprensión;
además, renovar sus actos creadores
para resignificar su cotidianidad.
De esta manera el estudiante construye
otras formas de comunicación
en el contexto.
Por ello, en el acto educativo en
la virtualidad se reconoce y acepta
el saber que los estudiantes han elaborado
a lo largo de sus trayectorias; asimismo,
cobran especial relevancia sus estilos,
signos y lenguajes. Sólo de
esta forma el discurso pedagógico
puede ser considerado como una modalidad
de la comunicación, donde la
palabra escrita es importante porque
significa e imparte sentido para el
estudiante. Esto quiere decir que
la virtualidad es permeable a la cultura
dado que integra y relaciona las prácticas
y el discurso académico con
las experiencias de los alumnos.
En consonancia con todo lo anterior,
el presente número de la Revista
Virtual de la Fundación Universitaria
Católica del Norte ofrece a
los lectores una serie de artículos
que en su mayoría integran
el triángulo educación,
comunicación y virtualidad.
Además, se cuenta con la participación
de autores externos quienes con sus
aportes enriquecen la publicación
y dan testimonio de una verdadera
comunidad académica virtual
que trasciende fronteras.
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